Historias de nuestra comunidad: Elisenda Martí


A veces llegamos a un lugar pensando en lo que podemos aportar, sin imaginar todo lo que vamos a encontrar. Y hay personas que, casi sin saberlo, acaban convirtiéndose en faros.
No calman la tormenta ni llevan el timón por ti. No deciden tu rumbo ni te prometen que el viaje será fácil. Simplemente están ahí, encendidas, para que sepas dónde está la costa. Para que, en medio de la oscuridad, recuerdes que no estás sola en el mar.
Mantener esa luz encendida tiene un coste. Hay que subir cada noche, aunque estés cansada, aunque tengas mil cosas pendientes, sin saber nunca quién la verá ni cuánto la necesitará. Y aun así, se hace. Porque en algún lugar alguien la está buscando.
Así son muchas de las mujeres que forman Lean In. Mujeres que sacan tiempo de donde casi no lo hay para sostener algo que no es solo suyo. Que organizan, escuchan, acompañan y cuidan, muchas veces sin ver el impacto de lo que hacen. Sin saber que lo que dan llegará a alguien que está atravesando su propia tormenta.
Y lo más bonito es que ninguna lo hace sola. Cada una, desde su lugar y a su manera, aporta su parte. Por separado iluminan un pequeño tramo. Juntas dibujan el camino entero. Eso es para mí Lean In Barcelona: una red de luces que, unidas, ayudan a muchas mujeres a encontrar su rumbo.
En esta etapa de mi vida, con el mar revuelto, yo he visto esa luz. La he encontrado en una conversación, en un mensaje a tiempo, en la paciencia de quien no te pide más de lo que puedes dar, en la confianza, en sentir que había un sitio para mí aunque no llegara a todo. Y me ha ayudado a no perderme, incluso en los días más oscuros.
Llegué a Lean In para trabajar en comunicación, para ayudar a que su mensaje llegara más lejos. Hoy pienso que, en el fondo, mi tarea es esa: que esta luz se vea desde más lejos y alcance a muchas más mujeres que todavía la están buscando.
En estos diez años, Lean In Barcelona ha iluminado el camino de muchas. También el mío. Gracias a todas las que, con vuestro tiempo y vuestro cariño, lo mantenéis encendido. Ojalá algún día yo pueda devolver esa luz a otra mujer que la necesite.
Elisenda Martí
Coordinadora de Comunicación de Lean In Barcelona




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